Donnerstag, 7. Januar 2010

Inodoro Pereyra, el afantasmado


El chiste y su relación con Fontanarrosa



Roberto Fontanarrosa, el negro, nació en Rosario, Argentina. Ciudad estratégica a unos 300 km al NE de Buenos Aires. La denominaban la “Chicago argentina”, antes que por Al Capone, por su otrora floreciente industria del corned beef.
A orillas del solemne Rio Paraná, tiene dos importantes y archirivales equipos de fútbol: Rosario Central y Newell´s Old Boys. Él era seguidor del primero, acérrimo. En fin, una ciudad fluvial, futbolera, en el interior del país, en algo semejante a la querida Berlin donde escribo estas líneas.
Asiduo concurrente al café El Cairo, fue autor de novelas, cuentos y varias tiras cómicas publicadas en los diarios durante 25 años: Boogie el Aceitoso e Inodoro Pereyera son sus dos principales historietas. A mi gusto de la talla de Mafalda aunque con un humor menos intelectual y más cercano al chiste verbal, acompañado por los simples trazos de los dibujos, casi pre-textos de los diálogos.
De estos personajes mi favorito es Inodoro Pereyra, quizás el último de los gauchos, vive en un humilde rancho al costado de la pampa y junto a su enorme compañera Eulogia, enorme por su afecto y por su tamaño: un bastión contra la anorexia, según la describe Pereyra)
Ellos saben del amor, se dan lo que no tienen. Y los acompaña Mendieta, el perro-que-habla, y por lo tanto sujeto también no a la correa sino a las leyes del inconsciente.




Pereyra es un hombre sencillo, aunque a veces presumido, telúricamente práctico, pícaro y a la vez ingenuo, afectuoso aunque no muy afecto a proletarizarse, hasta diría que Homero Simpson tiene algo de él. Conocedor del arte la política y el psicoanálisis: hablando de La Candelaria en una reunión, interviene refiriéndose al pasado futbolístico de Lacan-del-área.



Freud, en pleno entusiasmo tras su descubrimiento de la causa y leyes de los sueños, se ocupó de estudiar los resortes de ese otro producto humano: el chiste.
Para ello se sirvió de muchos ejemplos tomados de las tiras cómicas publicadas en su época, p. Ej., en el Fliegende Blätter, y de similar contenido crítico, satírico político que los de nuestro personaje.

A simple modo de homenaje a Fontanarrosa, que se nos fue el 19 Julio de 2007, buscaremos algunas analogías entre los clásicos ejemplos victorianos de Freud y su aggiornamiento a la geografía contemporánea de la extensa pampa argentina.

Freud resume su brillante clasificación de la técnica los chistes, en dos grupos:

Verbales: vía el juego de palabras / letras: diríamos hoy, tras Lacan, condensación del significante.

Intelectuales: vía los pensamientos ligados a las palabras, diríamos ahora, a través del desplazamiento del sentido, precisamente por la significación fálica entran aquí los chistes de doble sentido sexual, se dobla pero no se rompe acotaría Mendieta.

En el primer grupo encontramos los famosos chistes freudianos como el de “famillonario” o los chistes por similicadencia muy explotados por Fontanarrosa:




Un frío día de invierno llega el sargento Gaitán junto a su ayudante, el cabo Sosa, y le explica a Pereyra que al cabo lo trae “de ladero”.
- Para qué lo trae de heladero, con este frío no le vende un helado a nadie.


Los indios pampas también son frecuentes visitantes de Inodoro Pereyra, un día se presentan sedientos y desesperados:
- Buscamos algún arroyo de aguas surgentes, por la sequía
- Es que si no consiguen aguas urgente se mueren de sed, jefe Pinzón.

Pinzón le cuenta entonces que su tribu desciende de los calabreses, “con decirle que nuestro dios de la lluvia se llama Di Luvio”.

Otro día el sargento Gaitan lo increpa:
- Y su rastra que parece de plata, no es de plata, es de lata.
- Una rastra que es de lata no es una rastra, es una delatora.

Los loros son otros de los miembros del coro de la historieta que aparecen para tomarle el pelo a Pereyra, él los amenaza con que les llegará el “lorocausto”.


En los chistes intelectuales, nos explica Feud, intervienen el desatino, el doble sentido y generan un desconcierto, sorprenden al oyente con otra lógica, su esclarecimiento hasta la risa requiere de un tiempo de comprender.
Freud dice que estos chistes por desplazamiento de sentido son menos corrientes, y nos da como ejemplo el del caballo de Presburgo.
Pero si de caballos hablamos, quien mejor que el gaucho Pereyra !

- “Fui en el caballo negro a buscar trabajo. No encontré así que prefiero desensillar hasta que aclare. ”Le comenta Pereyra a su señora.
- “Y cuando volverá a buscar?”, apremia Eulogia
- Y bueno....hasta que un caballo negro se aclare.


Los turistas nunca dejan de visitar el legendario rancho de don Inodoro, de “arquitectura gótica, no sabe las goteras que tiene.
Y un par de ellos le preguntan:
- Quisiéramos comprar un souvenir, un recuerdo de la pampa.
- Bueno yo tengo un recuerdo de cuando siendo niño me caí adentro de un aljibe. A ése lo tengo barato.

Múltiple empleo del mismo material, siguiendo las descripciones freudianas:

Un día le ofrecen a Pereyra el cargo de representante del pueblo, él, emocionado agradece:
- yo estoy comprometido con mi tierra, casado con sus problemas y divorciado de sus riquezas.


Pereyra pierde en la quiniela y un amigo le recuerda el dicho “desafortunado en el juego, afortunado en el amor”.
- del dicho al lecho hay un largo trecho, sostiene Pereyra.

Cerrando estos ejemplos, uno que sería una paráfrasis del utilizado por Freud y que Lacan citó en su homenaje Freud en el seminario III.

- Mire Mendieta, como será la explosión demográfica en el Congo que está naciendo gente que no había nacido nunca.


En fin, simplemente tratamos de extraer algunos chistes a modo de recordatorio y a la vez refrescar lo que nos descubre Freud: con el chiste nos abandonamos por un momento al país del inconsciente para regresar con una sonrisa, con el placer de haber ahorrado.

- ahorrado qué ? preguntaría Mendieta.
- gastos de inhibición, el superyo que le dicen.
- Menudo ahorro, se va a hacer Ud. rico. No se olvide de los parientes pobres.
- No se preocupe Mendieta, que los trataré muy famillonariamente.


Si el sueño es la vía regia hacia el inconsciente siguiendo los vericuetos del deseo, el chiste es un juego desarrollado. Definición de peso, tratándose de Freud, que de tan cristalina puedo opacarnos su alcance.
Espero que el lector haya disfrutado con estos chistes porque en definitiva será él quien asegure, con su sorpresa, que son tales.

El “Witz”, citando a Lacan, “ilumina la división del sujeto consigo mismo, ya que en el Witz el significante juega y gana antes que el sujeto se percate de ello”.
Fantasmado, antes que afantasmado.

Berlín, víspera de Reyes, 2010



Bibliografía de referencia:

“El Chiste y su relación con el Inconsciente”, S. Freud, 1905, Biblioteca Nueva, T 1

“Posición del Inconsciente”, J. Lacan, Escritos II, Edit Siglo XXI

“Inodoro Pereyra” – Roberto Fontanarrosa, Ed. de la Flor, Bs. As. Argentina
“Inodoro y su Tata” por Judith Gociol en: http://www.negrofontanarrosa.com/

1 Kommentar:

  1. Hola! Soy Celeste Viñal de la EOL, ví tu comentario en Twitter. Buen blog!
    El mío es "secreto" para la gente del CF porque es donde me divierto con mis amigas (y las conversaciones de mujeres no son cualquier cosa)pero es el modo en que puedo seguir tus posts.
    Suerte con el seminario!!
    Andá contando por este medio tus impresiones: en castellano, plis!
    Saludos

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