Sonntag, 1. Juli 2012

La defensa Philidor (la angustia es el caballo del pensamiento) Story line para una entrevista televisiva





La función del caballo de ajedrez, figura del pensamiento, me pareció oportuna para adornar esta introducción a un breve “guión” utilizado como base conceptual para una entrevista que me efectuó el programa En Forma de la Deutsche Welle Latino de emisión exclusiva en las Américas.
La apertura Philidor es una apertura de ajedrez, heredera de la revolución francesa, en el que las blancas abren el juego con el caballo. Actualmente en desuso por enredar las posibilidades de desarrollo táctico-estratégico al bloquear, peones, alfiles y torres. Se trata de una arriesgada apertura sin que aún haya un “peligro exterior” que la justifique. Una apertura que termina en un nudo para el jugador, quien luego tiene que salir a “inventar” compensaciones suplementarias para enmendar el equilibrio del juego. Casi como lo que sucede con la angustia….
El recorrido bibliográfico ha sido el clásico, de Freud: Lecciones Introductorias , el caso Juanito, Inhibición, síntoma y angustia. Y los seminarios IV y X de Lacan. Pero debo agradecer especialmente al texto de Miquel Bassols “El caballo del pensamiento” que me permitió ordenar la bibliografía de un modo didáctico y bajo una nueva luz conceptual. Recomiendo su lectura tanto a analistas como interesados en el psicoanálisis. (Edit. Universidad de Granada – Instituto del Campo Freudiano de Granada, 2011. Se puede solicitar en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, Barcelona, España)

Story-line:
1) La angustia es un estado afectivo que encontramos a lo largo de la historia de la humanidad, en las diferentes culturas humanas, independientemente del sexo y la edad, aunque sus formas de manifestación pueden variar con las épocas.
2) Hay una angustia útil , que en su manifestación a pequeña escala, como señal digamos en „dosis homeopática“, es esencial para la conservación. Nos ayuda a evitar los peligros a través de la fuga.
3) Pero hay una angustia desproporcionada, constante, que ya indica un trastorno, de tendencia paralizante ó inconducente. Se muestra actualmente de distintas maneras: stress – ataques de pánico - ansiedad – depresión – TDH (trastornos de atención e hiperactividad) Altera la capacidad de amar y trabajar. Afecta la vida cotidiana.
4) Primer dato clínico: Tiene una clara expresión a nivel del cuerpo: Taquicardia (palpitaciones) – opresión en el pecho / estómago (plexo solar) – mareos – sudoración – temblores – etc.
5) Segundo dato clínico: La angustia anterior suele ser imprecisa, el paciente NO SABE qué la causa, es un afecto „sin sujeto“.
6) Es como si el cuerpo dijera: „algo no marcha bien“ / Pero el pensamiento dice: „no sé qué es, es como una página en blanco“. El paciente se queda sin recursos simbólicos efectivos. Es decir hay como una llamada a una palabra que falta. Es como que „falta un agujero por donde respirar“. O en nuestro lenguaje técnico: se produce cuando falta la falta.
7) La angustia produce una sensación de desamparo psíquico, de situación sin salida ante un peligro que proviene del propio interior de la persona, de ahí que la fuga se vuelve ineficaz. Tiene un origin traumático en el sentido psíquico, una situación en la que la persona no pudo metabolizar / asumir una posición.
8) La angustia, como la fiebre, es la señal entonces de que algo no marcha. Si la borramos como la fiebre, a través de farmacología, producimos un alivio esporádico, pero dejamos de atender las causas.
9) Elpsicoanálisis nos enseña que la angustia NO ES SIN OBJETO-CAUSA, pero cada causa es particularísima de cada sujeto, es una huella digital de su vida psíquica.
10) Este peligro tiene que ser descubierto, remite a un drama cuyos personajes, guión y afectos son desconocidos por el sujeto, sólo queda la angustia, el resto temático permanence inconsciente.
11) El odio, el amor, la venganza, la traición, los celos, la indignación, la envidia son algunos de los sentimientos más comunes que por obra del trastorno se transforman todos en lo mismo: angustia. Los psicoanalistas del campo freudiano decimos que por este motivo la angustia es el afecto más puro, pues los sentimientos no se pueden reducír más allá, en tal sentido es el afecto que NO engaña.
12) Esto hace que la angustia sea una valiosa brújula clínica en el descubrimiento de la verdad que la causa, en la construcción de ese drama ignorado.
13) Es de aparición muy frecuente en los niños: Tenemos como ejemplo el famoso caso freudiano de „Juanito“ y su conmovedora pregunta al inicio de su enfermedad: „?Papá, de qué tengo miedo?“
14) EL MIEDO: es la localización de la angustia en un objeto / situación. E s angustia desplazada desde el interior hacia el exterior. Esta elección no es casual, ni arbitraria, está sobredeterminada. Es importante prestar atención a los detalles de ese objeto para poder desandar el camino que llevó a la construcción de la fobia.
15) El miedo es una ortopedia psíquica, es un intento espontáneo de curación a través de la creación de un síntoma, al que llamamos fobia: a las alturas, a quedarse solo, a las multitudes, a los espacios reducidos, a los espacios amplios, a la oscuridad, a viajar en avión , coche, tren, a las tormentas, a los ratones, a los pájaros, etc., etc., En otras palabras: Se crea el síntoma para evitar la angustia.
16) El psicoanálisis es una herramienta idónea para el tratamiento de la angustia y el miedo, ya que ambas están articuladas al mundo de las palabras.
17) Es una experiencia que contrapone al silencio de la angustia, la movilización de palabras
18) Las palabras desaparecidas en el origen de la angustia son reconstruidas otorgándole un sentido a la angustia, este sentido trae alivio.
19) La angustia para el psicoanálisis tiene una dignidad clínica esencial, pues está en juego la constitución de la subjetividad, hay ahí una singularidad en juego que puede ser escuchada y despejada.
20) En nuestra etica, no buscamos producer angustia al sujeto (como en las terapias de confrontación) sino mitigarla. Traemos a la angustia al campo de la transferencia. Para Freud el análisis era como una “tempestad en un vaso de agua” y en tal sentido podemos junto con el paciente estar atentos a sus efectos así como a su causa.
21) El analista del campo freudiano es un receptor de la angustia, pero está advertido de que no atañe a su persona sino al objeto que encarna en la relación transferencial.
Por ultimo un consejo: si quieres decir X cantidad de cosas en una entrevista de TV (de por sí de formato muy incómodo para el psicoanálisis, por el peso de la imagen, la tiranía del tiempo) sugiero aplicar la fórmula del binomio de Newton y prepara (X+Y)2 . Aún así probablemente te quedarás corto -como me pasó a mí- con lo que te habías propuesto decir. A continuación encontrarán el link hacia la entrevista realizada el día 28.06.2012