Samstag, 28. März 2015

Aperturas en psicoanálisis

por Claudio Steinmeyer, Berlín 28.03.2015







De los textos psicoanalíticos  que se pueden ir encontrando en Alemania, se destaca uno de Hermann Argelander: “Das Erstinterview in der Psychotherapie” (La primera entrevista en la psicoterapia) que conocí gracias al comentario que hace Horacio Etchegoyen en sus Fundamentos de la Técnica Psicoanalítica y que describimos a continuación.
Se trata, según Argelander, de la aplicación de la técnica de la atención flotante a este particularísimo primer encuentro entre consultante y analista. Además de los clásicos criterios “objetivos” de recabar información al modo de la entrevista psiquiátrica clásica ( y que nunca está de más repasar), Argelander agrega la información subjetiva (ideas, explicaciones,  sentimientos expresados, primeros esbozos de la novela familiar, etc.) y la información escénica. Es interesante resaltar que el autor señala la importancia de discriminar la angustia del paciente de la del analista producida por efecto de la contratransferencia. La idea de Argelander es proponerse darle forma a la “función escénica del yo”. Esto, en una vertiente lacaniana, se asemeja a la puesta en forma del fantasma que se pone en juego gracias a la función del Supuesto Sujeto Saber. La transferencia ya espera al analista en determinado lugar, y Argelander, continuando la indicación freudiana de que “el león sólo salta una vez” recomienda intentar ayudar en su escenificación.
La sutileza clínica del autor para ejemplificar sus desarrollos se ve ilustrada con interesantes viñetas clínicas. Para Argelander, una simple pero oportuna pregunta “¿tiene Ud. hermanos?” puede ya tener cierto valor de interpretación organizativa. Actualmente podemos pensarlo como cierto movimiento estratégico conducente a organizar la escena fantasmática que da soporte al deseo; operar cierto anudamiento que ofrezca  sostén a las posteriores entrevistas preliminares a la entrada en análisis.

Y como bien lo señala nuestra colega Ruth S. Neumeister, Argelander extrae al máximo las consecuencias de lo que él considera el modelo de  primera entrevista en la historia del psicoanálisis, a saber la que describe Freud en el caso de la jóven Katharina (1892) y sobre la que el propio Freud sigue pensando treinta años más tarde cuando agrega la nota al pie de página en los Estudios sobre la Histeria.

Según Etchegoyen ha habido una traducción (inédita) del texto de Argelander al castellano por parte del escritor peruano José B. Adolph. Por lo que he podido ver aún no ha sido publicada y esperamos que esto ocurra pronto.