Samstag, 10. Oktober 2015

¿Ni neurosis ni psicosis?




Berlín, Oct. 2015 por Claudio Steinmeyer   





Autora: Nieves Soria Dafunchio, Ediciones Del Bucle, Buenos Aires – AR, 2015 


Comienzo este comentario breve y sesgado agradeciendo a la autora, Nieves Soria Dafunchio, el cálido gesto de haberme anticipado el texto de este libro de próxima aparición.
Es éste su sexto título después de “Psicoanálisis de la anorexia y la bulimia”, “Confines de las psicosis”, “Inhibición / Síntoma / Angustia. Hacia una clínica nodal de las neurosis”,  “Nudos del amor” y "Nudos del análisis".  De este último se encuentra una reseña en este mismo blog: http://claudiosteinmeyer.blogspot.de/2013/12/clinica-topologica-acerca-del-libro.html

Y sin duda que el texto del que nos ocuparemos hoy constituye, dentro de esta serie, una nueva aproximación a la clínica topológica, del anudamiento de lo Real, Simbólico, Imaginario y sinthome. Clínica que busca su representación, teorización, transmisión a través de los nudos. Estamos así de lleno en lo que  hoy día denominamos como el ultimísimo Lacan.

Pretender resumir el contenido no está en mi propósito. De eso ya se ha ocupado Leonardo Gorostiza a quien debemos el excelente prólogo.

De mi parte me limitaré a señalar y compartir algunos jalones de mi lectura del libro de modo de poder contribuir a despertar el interés por su lectura.
Si comparamos la psicopatología actual con el globo terráqueo, y acordamos que hay un polo norte y un polo sur (neurosis y psicosis desde un punto de vista estructural) el libro nos invitará a pensar qué pasa en la franja comprendida entre los trópicos de Capricornio y  de Cáncer. Un sector nada despreciable del acontecer cotidiano en la práctica analítica de la época actual en la que el ecuador del complejo de Edipo -que permitía distinguir con nitidez dos hemisferios -  tal como los hallábamos a principios del s. XX (primer Freud) se ha ido diluyendo.

Vamos entonces a adentrarnos en este texto, una letra de tradición oral. Pues se trata de la prolija transcripción de las clases del seminario que la autora llevó a cabo a lo largo del 2011.

Una de las cosas a destacar del libro es la capacidad de transmisión de conceptos psicoanalíticos lacanianos y su permanente puesta a prueba en el terreno clínico. Además, aunque sin proponérselo pero que trae como beneficio por añadidura, encontraremos interesantes pinceladas sobre la técnica psicoanalítica.

Es una propuesta de pensar la psicopatología en el sentido de  aggiornar los parámetros de la psiquiatría, de la nosología freudiana, incluso del Lacan estructural, de una manera más dinámica, flexible, y cuya teorización pueda sostenerse a partir de los nudos y la lógica no-toda. Y para tranquilidad del lector, aclaramos que estos conceptos son generosamente explicados a lo largo de sus páginas.

La primera parte del libro, quizás la más teórica, comienza con un nuevo abordaje del caso, quizás inaugural,  de la zona “ni” de la clínica y la teoría psicoanalítica: el caso del hombre de los lobos. Un caso bisagra para todos los posteriores desarrollos de esta zona del diagnóstico que ha sido abordada con diferentes nombres: psicopatía, perversión, canalla, borderline, fronterizo. Una zona de la que quizás la clínica kleiniana ha sido especialmente tributaria en las décadas del 40 al 60 pero que ahora recobra una vigorosa reconceptualización a partir de los desarrollos lacanianos.
Entramos así a los casos que hoy día interrogan al analista en cuanto al diagnóstico, con fluctuaciones entre neurosis y psicosis, la zona de los inclasificables, las neurosis no desplegadas, las psicosis no desencadenadas y toda la variación de casos que podemos encontrar entre los clásicos polos de la clínica estructural.

Se recorre así el caso del hombre de los lobos con especial atención a los fenómenos corporales que acompañaron al sujeto a lo largo de los dos análisis. Y a los efectos transferenciales que la  intervención de Freud al “enchufarle una construcción”, sin demasiada participación del sujeto, pudo haberle producido y que serán posteriormente  abordados en su segundo análisis con Ruth Mack Brunswick.

Encontramos a continuación un singular recorrido a lo largo del par fobia/perversión. Con una interesantísima re-lectura del seminario V de Jacques Lacan. En este punto creo que el desarrollo que propone Nieves Soria se inscribe en la rica tradición argentina de pensar al Complejo de Edipo con los operadores lógicos de la época. Una tradición tal vez inaugurada por el controvertido Oscar Masotta. Se trata entonces de pensar el Edipo a través de sus momentos lógicos pero desde una perspectiva muy original, a saber: la dialéctica entre el falo imaginario y el falo simbólico. Donde la capacidad del sujeto de negativizar el falo imaginario (-phi) será determinante para su posterior acceso a unas u otras formas de anudamiento sinthomáticos, distintas modalidades subjetivas de responder a la falla, al lapsus del nudo entre S,I y R.
Se agrega aquí también un abordaje del Gide lacaniano, por el sesgo del “amor embalsamado”, y de la función del padre muerto que no pudo “humanizar el deseo”.

Continuamos luego con los casos cuyos bordes se encuentran tal vez más cercanos a lo que estructuralmente denominamos psicosis. Para ello la autora propone una interesantísima variante del esquema R que aparece en el texto de Lacan “Cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”.
Un esquema con el cual la autora intenta dar cuenta del estatuto de la realidad en  las psicosis ordinarias / no-desencadenadas. Se cita a esta altura los aportes de Jacques-Alain Miller referidos a la inclusión de la lógica femenina (no-toda) para pensar la psicopatología actual. Miller a su vez toma una importante referencia de Leibniz: el “reposo es un caso límite del movimiento”.
Para quienes hayamos tenido alguna dificultad en entender la paradoja de Zenón (La carrera de Aquiles y la tortuga) y de cómo la introduce Lacan en el seminario XX, el texto de Nieves Soria sin duda que acude en nuestra ayuda.  Pero lo importante es que esto permitirá  situar al lector en el estado del debate actual de la clínica psicopatológica y psicoanalítica, una suerte de contrapunto entre la clínica estructura y la clínica infinitesimal o continuista que exige a su vez nuevas conceptualizaciones como p. ej. la idea de forclusión generalizada. (En este punto suelo también pensar en los desarrollos kleinianos, la posición esquizo-paranoide como previa a la posición depresiva constitutiva del sujeto neurótico).
Recordemos brevemente el planteo que hace Nieves Soria en su libro “Confines de las psicosis”:  la proposición lacaniana de que no hay relación/proporción sexual se demuestra por el nudo borromeo de tres que NO existe, hay siempre una falla en este nudo de tres, un lapsus. Se plantea entonces para los seres-hablantes un lapsus generalizado del nudo dejando en evidencia una especie de “todos en defícit”, “todos venimos con el nudo mal hecho”. Y esto nos lleva a que la clínica diferencial ya no tenga tanto que ver  con un déficit (forclusión del Nombre del Padre: sí o no) sino más bien con una clínica diferencial de la solución que cada sujeto encontró para resolver ese déficit generalizado, ese nudo mal hecho.
Volviendo al libro que nos ocupa, se construye a partir del esquema R una sólida base para indagar el seminario XXIII de Lacan y las soluciones joyceanas desde nuevas perspectivas.


En esta primera parte del libro encontramos también importantes aportes de analistas invitados: Bernardino Horne, Claudio Godoy y Fabián Schejtman. P.ej.  la abundante y detallada referencia de Godoy a las ideas de Paul Federn (cuya lectura recomienda Miller en más de una ocasión); o por otro lado cuando  Horne  recuerda la clínica de la metonimia que suponen los fenómenos psicosomáticos a los que la autora luego relaciona con el mecanismo de la holofrase (por cierto un mecanismo un tanto abandonado en la literatura actual por lo que aprovecho para recomendar al lector el texto “Psicosomática y cáncer” de Jean Guir).
Y el excelente recorrido de Schejtman sobre la zona Ni-Ni tanto pensada del hemisferio más cercano a la neurosis o de su contracara en las psicosis, y como él piensa las soluciones polisinthomadas o polirreparadas que se producen en esta zona (en mi opinión, volvemos a encontrar lejanos ecos a la conceptualización kleiniana de la reparación).

Un breve párrafo merece también el recorrido que hace la autora a través de los fenómenos paradigmáticos que se producen en esta zona de la clínica: los actings outs y los pasajes al acto. La autora ilumina así los hechos clínicos en los que el cuerpo esta capturado en el no-pienso que privilegia una fallida resolución del vel de la alienación.

Y así son abordadas tantas otras cuestiones que enriquecen la labor del analista: su cálculo en la interpretación, la labor de esclarecimiento del lugar en la transferencia, la necesidad de pensar la operación analítica no sólo del lado del corte sino también del empalme, la ética en juego en el acto analítico.

En la segunda parte del libro hallamos excelentes presentaciones clínicas a cargo de Diana Algaze, Liliana Cantagalli, Florencia Surmani, Verónica Buchanan y Verónica Caamaño que en discusiones con la autora se revisan los planteos teóricos. Y finalmente el texto se cierra con unos breves apéndices teóricos, escritos afines, de la autora.

Si uno de los efectos del deseo del analista es hacer avanzar al psicoanálisis, este libro es testimonio de ello.
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PD: En cuanto a los datos bio /cv de Nieves Soria Dafunchio, los interesados pueden visitar su página a través del siguiente link: http://www.nievesoriadafunchio.com.ar/